lunes, 30 de julio de 2007


Por Benny Rodríguez
bennyrodriguezm@gmail.com

El poder mediático

El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, actuando como Estado soberano y bajo las prerrogativas que le confieren la Constitución y las leyes, decidió no renovar la concesión en el espectro radioeléctrico nacional a la televisora más vieja del país: Radio Caracas Televisión RCTV.

La decisión, de ninguna manera, implica una violación a la libertad de expresión. Sin embargo, el caso ha sido llevado al plano mediático internacional, cuyo propósito es crear una situación parecida al golpe de Estado mediático, alentado, precisamente por RCTV.

Se trata, por lo tanto, de un episodio que ocurre en otros países, en que el Estado regula el espectro radioeléctrico, por lo que no vemos lógica para hacerse ver que se trata de un acto de censura, si en Caracas el 90% de los medios son privados y sus dueños fanáticos opositores.

La pregunta obligada es: ¿no se respeta el derecho de ellos a decir lo que quieren?, veamos:

RCTV, con más de 5 décadas de transmisión, propiedad de Marcel Granier, llamó a los venezolanos a las calles, orientó a los ciudadanos a subvertir el orden y, pasados esos incidentes, transmitía normal, pese a que era conocido por los organismos de seguridad del Estado su actividad conspirativa, pero la SIP, los medios europeos y Estados Unidos no se enteraron de esas acciones.

Los medios de comunicación deben ser usados con fines educativos, para orientar a los ciudadanos, elevar su nivel político y cultural y crear más espacios de participación ciudadana, pero ésos no eran los propósitos de Radio Caracas Televisión, su objetivo fue incitar a la violencia.

Otro ejemplo concreto es el papel asumido ahora por Glovisión, en cuya transmisión inserta mensajes subliminales incitando al magnicidio; pero quienes defienden la libertad de expresión no se enteran, y mucho menos de que CNN cuenta los hechos apoyándose de imágenes de una protesta ocurrida en México.

En vez de RCTV, nace TVES, cuyo objetivo es llevar una programación sana, elevar el nivel cultural y político de los ciudadanos a fin de que se formen en una conciencia sana de los acontecimientos.

Ahora bien, ¿es la primera vez que la televisora golpista es cerrada?, No. Fue sacada del espectro radioeléctrico en tres ocasiones, en gobiernos anteriores al de Chávez, por lo que no puede afirmarse, por tanto, que se violan principios de la democracia como la libertad de prensa y de expresión. Eso quiere hacer creer los enemigos de la Revolución Bolivariana.
Es más, Chávez ha sido generoso con la decisión del Tribunal Superior que dispone el uso de antenas y equipos de RCTV, pero, en un gesto que le enaltece, decidió pagárselas.

Una resolución del 16 de noviembre de 1973, primer gobierno de Rafael Caldera, el Ministerio de Agricultura y Cría establece: "las instalaciones que requiera construir RCTV, el terreno, las torres y construcciones que se instalen a expensas de RCTV se entenderán propiedad exclusiva de la República". Por lo que no logro entender el alboroto mediático a una decisión soberana.

Tampoco entiendo por qué el gobierno viola la libertad de expresión si los medios no son coartados. Sin embargo, los enemigos pretenden desconocer el derecho de las autoridades legítimas del país de regular el espacio radioeléctrico, distorsionando y confundiendo al mundo con el propósito de dañar la Revolución.

No nos dejemos confundir, el imperio y quienes le hacen coro, quieren hacer abortar la Revolución Bolivariana, engañándonos haciendo nos creer que sus dirigentes no están comprometidos con la democracia, los derechos humanos y la libertad de expresión, pero los hechos están ahí: ni un solo periodista asesinado ni encarcelado por decir y predicar lo que entiendan, a pesar de hacerlo contra el gobierno.

Lo que ocurre es que quieren ponernos a escuchar, ver y leer lo que a ellos les interesa, aunque con ello se desconozca el derecho soberano que tiene Venezuela de organizar su propia política de medios.

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